Total, por diez millones…

En diez millones de euros cifra la Junta de Andalucía el “problemilla” de los ERE’s. ¡Qué tontería, por favor, caer en semejantes minucias!
No añada usted por su cuenta que también habría que mirar esos otros diez que, se dice, Chaves le dio a su niña y los otros tantos de los tantos pasemisís que andan por el aire y que algún día —o no—, saldrán a la luz. No se haga muchas ilusiones. Recuerde aquello que dijo Jesucristo a sus discípulos: “ En verdad os digo: ¡qué difícilmente entra un rico en el reino de los cielos!. De nuevo os digo: es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja que entre un rico en el reino de los cielos.” Está claro, ¿verdad? Pues no. La cosa empezaría a estar clara cuando se averiguara cuántos de estos camellos ya tienen su apaño y cuántos han pasado de la casita VPO al chalé de la urbanización que ellos mismos contribuyeron para que se construyese.
Siempre que estas cosas salen a la luz, sin saber por qué me acuerdo de “Los pajaritos”, aquella canción no tan estúpida que cantaba María Jesús con su acordeón. «Pajaritos a bailar, / Cuando acabes de nacer, / Tu colita has de mover, / Chu, chu, chu, chu, / Para un pajarito ser, / Este baile has de bailar / Y a todo el mundo alegrar / Chu, chu, chu, chu, / El piquito has de mover, / Y las plumas sacudir, / La colita remover / Chu, chu, chu, chu, / Las rodillas doblarás / Dos saltitos tu darás y volarás…»
Como ve, todo un tratado de estrategia política, sobre todo si se piensa que pajarito es un pájaro cuando éste sale del nido y que para hacerlo con un mínimo de seguridad hay que cumplir a rajatabla lo que dice la letra: mover la colita y el piquito, sacudir las plumitas, doblar las rodillas… y volarás. ¿Más claro? Bueno, sí: no confundir estrategia con logística aunque, en este asunto,  ambas sean necesarias.
Para que esos diez millones, multiplicados por equis, o sea, para “palas, picos y azadones”, empiecen a cuadrarle, lea, por favor lo que sigue a continuación: Fundación Andaluza para la Integración Social del Enfermo Mental. Consorcio Metropolitano de Transportes de Málaga. Andalucía Emprende Fundación Pública Andaluza. Administración Instrumental Privada de las establecidas en la LAJA (Ley de la Administración de la Junta de Andalucía). Fundación Forja XXI. Consorcio de Saneamiento Financiero Municipal.  Consorcio para la Mejora de la Hacienda Local. Empresa Pública Deporte Andaluz. Consejo del Agua de la Federación Hidrográfica del Guadalquivir. Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía (RENPA). Citagro, SA, perteneciente al Instituto Andaluz de Tecnología. Fundación Audiovisual de Andalucía. Emprendedores y programas de la Agencia Andaluza de Innovación y Desarrollo de Andalucía. Fundación Red Andalucía Emprende. Instituto Andaluz de la Juventud. Empresa Pública de Suelo de Andalucía (EPSA). Asociación Tierra para el Desarrollo de proyectos de Intervención en Zonas Rurales de Andalucía…
La lista es inacabable. Y curiosa. Bueno, pues en cada una de ellas y en todas las que faltan —detalle tonto— hay o ha habido un hermano, un primo, un cuñado, una esposa, un esposo, un noviete, una ex-cuñada de algún cargo importante en el PSOE, consecuentemente de la Junta, de tal manera que más que entes, o empresas públicas parecen trajes a medida para ser enfundados  por familiares y amigos de los que han estado o están en el machito. También podría enunciarse de la siguiente forma: «He aquí un pariente, pongámosle una empresa pública alrededor».
Añádale por su cuenta los llevacosas, los mindundis cum laude, los ascensoristas, las secretarias con teléfonos, las que sólo atienden por señas…  ¿Suma todo esto más de diez millones?